La anestesia es un proceso médico que, mediante fármacos, elimina el dolor y permite realizar procedimientos de forma segura. No es solo “dormir”, sino un estado controlado que requiere monitoreo constante y se adapta a cada paciente y cirugía. Existen tres tipos: general, regional y local. Aunque genera temor, hoy es una práctica altamente segura cuando la manejan profesionales capacitados.